Nada impidió que el hombre lanzara los dos zapatos, uno tras otro, hasta que los efectivos de las fuerzas de seguridad iraquíes y del servicio secreto estadounidense saltaron de inmediato sobre el periodista y se lo llevaron a rastras de la sala mientras forcejeaba.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
UN ZAPATAZO PARA BUSH
Nada impidió que el hombre lanzara los dos zapatos, uno tras otro, hasta que los efectivos de las fuerzas de seguridad iraquíes y del servicio secreto estadounidense saltaron de inmediato sobre el periodista y se lo llevaron a rastras de la sala mientras forcejeaba.
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